El abuso de los fármacos antiinfecciosos

FÁRMACOS ANTIINFECCIOSOS

 

 

Antibióticos

Elección de un antibiótico

Administración de los antibióticos

Efectos colaterales

Indicaciones y efectos secundarios

Fármacos antivíricos

Fármacos antimicóticos

Glosario

 

 

Los fármacos antiinfecciosos (combaten la infección) incluyen los antibacterianos, antivíricos y antimicóticos. Estos fármacos están desarrollados para ser lo más tóxicos posibles contra el microorganismo infectante y también lo más seguros posible para las células humanas, es decir, están hechos para provocar una toxicidad selectiva. Producir estas sustancias para combatir las bacterias y los hongos es relativamente sencillo porque son células muy diferentes de las humanas. No obstante, producir un fármaco que destruya un virus sin perjudicar a la célula humana infectada es muy difícil, porque los virus pierden su identidad dentro de ésta y reprograman la célula para que produzca partículas del propio virus.

 

ANTIBIÓTICOS

 

Los antibióticos son fármacos que se utilizan para tratar las infecciones bacterianas. Por desgracia, cada vez son más las bacterias que desarrollan resistencia a los antibióticos con los que contamos en la actualidad. Esta resistencia se desarrolla en parte debido al excesivo uso de los mismos. En consecuencia, constantemente se están desarrollando nuevos antibióticos para combatir bacterias cada vez más resistentes. Finalmente, las bacterias también se harán resistentes a los antibióticos más nuevos.

 

Los antibióticos se clasifican según su potencia. Los antibióticos bactericidas destruyen las bacterias, mientras que los antibióticos bacteriostáticos simplemente evitan que éstas se multipliquen y permiten que el organismo elimine las bacterias restantes. Para la mayoría de las infecciones, ambas clases de antibióticos parecen igualmente eficaces, pero si el sistema inmunitario está debilitado o la persona tiene una infección grave, como una endocarditis bacteriana o una meningitis, un antibiótico bactericida suele ser más eficaz.

 

ELECCIÓN DE UN ANTIBIÓTICO

 

Los médicos pueden optar por un antibiótico para tratar una infección en particular basándose en una suposición acerca de cuál creen ellos que es el agente responsable del proceso. Además, el laboratorio identifica de forma sistemática la bacteria infectante y, con ello, ayuda al médico a elegir un antibiótico. Sin embargo, estas pruebas suelen tardar un día o dos en dar sus resultados y, en consecuencia, no pueden ser utilizadas para escoger el tratamiento inicial.

 

Incluso aunque se haya identificado el agente y se haya determinado en el laboratorio su sensibilidad a los antibióticos, la elección del fármaco no es tan simple. Las sensibilidades que se detectan en el laboratorio no siempre se corresponden con las que se presentan en el paciente infectado. La eficacia del tratamiento depende de factores tales como el grado de absorción del fármaco por el flujo sanguíneo, de qué cantidad del mismo alcanzan los distintos fluidos corporales y con qué velocidad lo elimina el organismo. Además, la selección de un fármaco tiene que tener en cuenta la naturaleza y la gravedad de la enfermedad, los efectos secundarios que produce, la posibilidad de alergias u otras reacciones graves y el costo del mismo.

 

En ciertos casos es necesario recurrir a una combinación de antibióticos para tratar infecciones graves, en particular cuando aún se desconoce la sensibilidad de la bacteria a los mismos. Las combinaciones también son importantes para ciertas infecciones, como la tuberculosis, en la que las bacterias rápidamente desarrollan resistencia a la administración de uno solo. A veces, la unión de dos de ellos tiene un efecto más potente y estas combinaciones pueden ser utilizadas para tratar infecciones causadas por bacterias que resultan difíciles de erradicar, como las  Pseudomonas.

 

 

ADMINISTRACIÓN DE LOS ANTIBIÓTICOS

 

Para las infecciones bacterianas graves, los antibióticos suelen administrarse primero mediante una inyección, generalmente intravenosa. Cuando la infección está controlada, se pueden dar por vía oral.

 

                                                                               

Los antibióticos deben ser ingeridos hasta que el microorganismo infectante sea eliminado del cuerpo, un proceso que puede requerir varios días tras la desaparición de los síntomas. Dejar el tratamiento demasiado pronto puede provocar una recaída o bien estimular el desarrollo de las bacterias resistentes. Por esta razón, los antibióticos suelen ingerirse durante varios días después de que haya desaparecido toda evidencia de infección.

 

Ciertos antibióticos son utilizados para tratar infecciones por rickettsias, que son microorganismos similares tanto a las bacterias como a los virus. Las rickettsias son de menor tamaño que las primeras pero mayores que los segundos. Al igual que los virus, sólo pueden sobrevivir de las células de otro organismo, pero al igual que las bacterias, son vulnerables a los antibióticos. Específicamente, el cloranfenicol y las tetraciclines son los más eficaces contra las infecciones producidas por rickettsias.

 

Los antibióticos se usan no sólo para tratar infecciones sino también para prevenirlas. Para que resulte eficaz, y con el fin de evitar que las bacterias desarrollen resistencias, la terapia preventiva debe ser de corta duración y el antibiótico debe ser eficaz contra la bacteria en particular. Un ejemplo de terapia preventiva consiste en tomar antibióticos mientras se viaja, para evitar la diarrea del viajero. Así mismo, a menudo se utiliza en personas expuestas a otra con meningitis causada por meningococus debido al riesgo de contagio.

 

Las personas con válvulas cardíacas anormales ingieren antibióticos preventivos de forma rutinaria antes de una intervención quirúrgica, incluyendo la cirugía dental. Estas personas tienen un mayor riesgo de contraer una infección en las válvulas cardíacas (endocarditis) por bacterias que normalmente se encuentran en la boca y otras partes del cuerpo. Dichas bacterias pueden ingresar en el flujo sanguíneo durante la cirugía y alcanzar las válvulas cardíacas dañadas. Los antibióticos de tipo preventivo también pueden ser ingeridos por los individuos cuyo sistema inmunitario no es totalmente eficaz, como los que padecen leucèmia, reciben quimioterapia para un cáncer o en el caso de los enfermos de SIDA.

 

Por otro lado, las personas sanas que se someten a cirugía con alto riesgo de infección (como la cirugía mayor ortopédica o la intestinal) también pueden tomarlos.

 

Por desgracia, los antibióticos a menudo son usados sin que exista realmente una buena razón para ello. Por ejemplo, con frecuencia se aplican incorrectamente para tratar enfermedades víricas, como resfriados y gripe.

 

EFECTOS COLATERALES

 

Un antibiótico puede causar una reacción alérgica, como suele ocurrir con la penicilina, o bien puede provocar otros efectos colaterales. Por ejemplo, los aminoglucósidos (ver antibióticos) pueden dañar los riñones y el oído interno.

 

El tratamiento antibiótico puede mantenerse a pesar de los efectos colaterales, en especial si es el único eficaz contra la infección que padece el enfermo. El médico compara la importancia de estos efectos con la gravedad de la infección.

 

   

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INDICACIONES Y EFECTOS SECUNDARIOS

 

 

FÁRMACOS ANTIINFECCIOSOS: INDICACIONES Y EFECTOS SECUNDARIOS

 

Fármaco                                      

Indicaciones frecuentes

Efectos secundarios

 

Antibióticos

 

 

 

Aminoglucósidos

Amikacina

Gentamicina

Kanamicina

Neomicina

Estreptomicina

Tobramicina

 

Infecciones causadas por bacterias (11) gramnegativas (12), como Escherichia coli (13) y Klebsiella (14).

 

* Pérdida de audición, vértigo y lesión renal.

 

 
Cefalosporinas

Cefaclor

Cefadroxilo

Cefazolina

Cefixima

Cefoperazona

Cefotaxima

Cefotetan

Cefoxitina

Ceftazidima

Ceftriaxona

Cefuroxima

Cefalexina

Cefalotina

Lorocarbef

 

Amplia variedad de infecciones.

 

* Malestar gastrointestinal y diarrea

* Náuseas (si al mismo tiempo se ingiere alcohol).

* Reacciones alérgicas.

 
Macrólidos

Azitromicina

Claritromicina

Eritromicina

Troleandomicina

 

Infecciones estreptocócicas, sífilis (15), infecciones respiratorias, infecciones por micoplasmas, enfermedad de Lyme (16).

 

* Náuseas, vómitos y diarrea (especialmente a dosis altas).

* Ictericia.

 
Penicilinas

Amoxicilina

Ampicilina

Azlocilina

Carbeniciclina

Cloxacilina

Mezlocilina

Nafcilina

Penicilina

Piperacilina

Ticarcilina

 

Amplia variedad de infecciones.

La penicilina se utiliza para infecciones estreptocócicas, sífilis (15) y enfermedad de Lyme (16).

 

* Malestar gastrointestinal y diarrea.

* Alergia con reacciones anafilácticas graves.

* Lesión cerebral y renal (rara).

 
Polipéptidos

Bacitracina

Colistina

Polimixina B

 

Infecciones de oído, oculares o de vejiga. En general se aplican directamente en el ojo o se inhalan como aerosol; rara vez se administran mediante inyección.

 

* Lesión nerviosa y renal (cuando se aplica mediante inyección).

 
Quinolonas

Ciprofloxacino

Enoxacino

Norfloxacino

Ofloxacino

 

Infecciones de las vías urinarias, prostatitis (17) bacteriana, diarrea bacteriana, gonorrea (18).

 

* Náuseas (poco frecuentes).

 

Sulfonamidas

Mafenida

Sulfacetamida

Sulfametizol

Sulfametoxazol

Sulfasalazina

Sulfisoxazol

Trimetoprim-sulfametozazol

 

Infecciones de las vías urinarias (excepto sulfacetamida y mafenida); la mafenida se usa tópicamente para quemaduras

 

* Náuseas, vómitos, y diarrea.

* Alergia (incluyendo erupciones cutáneas).

* Cálculos renales.

* Insuficiencia renal.

* Disminución de la cantidad de glóbulos blancos.

* Sensibilidad a la luz solar.

 
Tetraciclinas

Doxiciclina

Minociclina

Tetraciclinas

 

 

Sífilis (15), infecciones por Chlamydia, enfermedad de Lyme (16), infecciones causadas por micoplasma y rickettsias (4).

 

* Malestar gastrointestinal.

* Sensibilidad a la luz solar.

* Pigmentación de los dientes.

* Potencial toxicidad hacia la madre y el feto durante el embarazo.

 
Antibióticos varios

 

 

 

 

 

 

Aztreonam

 

Infecciones causadas por bacterias gramnegativas (12).

 

* Reacciones alérgicas.

 
Cloranfenicol

 

 

Fiebre tifoidea y otras infecciones por Salmonella (19), meningitis (2).

 

* Grave descenso del número de glóbulos blancos (raro).

 
Clindamicina

 

Infecciones estreptocócicas, infecciones respiratorias, abscesos (20) pulmonares.

 

* Diarrea intensa.

 

Etambutol

 

Tuberculosis (21).

 

* Lesión ocular (reversible si se detiene a tiempo).

 

Imipenem

 

Amplísima variedad de infecciones.

 

* Presión arterial temporalmente baja, convulsiones.

 

Isoniacida

 

Tuberculosis (21).

 

* Lesión hepática grave pero reversible.

* Alergia.

 

Lincomicina

 

Infecciones estreptocócicas, infecciones respiratorias.

 

* Diarrea intensa

 

Metronidazol

 

Vaginitis (22) causada por Tricomonas o

Gardnerella, infecciones pélvicas y abdominales.

 

* Náuseas.

* Dolor de cabeza.

* Sabor metálico.

* Orina oscura.

 

Nitrofurantoína

 

Infecciones de las vías urinarias.

 

* Náuseas y vómitos.

* Alergia.

 

Pirazinamida

 

Tuberculosis (21).

 

* Valores elevados de ácido úrico en sangre.

 
Rifampicina

 

Tuberculosis (21) y lepra (23).

 

* Erupción cutánea.

* Hepatitis.

* Saliva, sudor, lágrimas y orina de color rojo-anaranjado.

 

Espectinomicina

 

Gonorrea (18).

 

* Alergia.

* Fiebre.

 

Vancomicina

 

Infecciones graves resistentes a otros antibióticos.

 

* Escalofríos y fiebre (cuando se administra por vía intravenosa).

 
Fármacos antivíricos

 

 

 

 

Aciclovir

 

Herpes simple (24), herpes zoster (25) y varicela (26).

 

* Confusión, convulsiones, o coma (con infusión intravenosa).

* Efectos colaterales menores cuando se usa tópicamente.

 

Amantadina

 

Gripe (prevención).

 

* Nerviosismo.

* Mareo.

* Dificultad para hablar.

* Inestabilidad.

 

Didanosina (ddl)

 

Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana.

 

* Lesión de nervios periférica, inflamación del páncreas.

 

Foscarnet

 

Citomegalovirus, infecciones por herpes simple (24).

 

* Lesión renal.

* Convulsiones.

 

Ganciclovir

 

Herpes zoster (25), herpes simple (24) e infecciones por citomegalovirus.

 

* Tóxico para los precursores medulares de células sanguíneas, que pueden provocar anemia y problemas de la coagulación.

 

Idoxouridina

 

Úlceras por herpes simple sobre la piel y los ojos.

 

* Irritación, dolor e hinchazón (cuando se aplica sobre los ojos o los párpados).

 

Indinavir

 

Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana.

 

* Cálculos renales.

 

Interferón-alfa

 

Leucemia de células peludas (28), sarcoma de Kaposi (29), verrugas genitales.

 

* Síntomas similares a los de la gripe (fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza, cansancio).

* Náuseas y diarreas.

 

Lamivudina (3TC)

 

Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana.

 

* Lesión de nervios periféricos, alopecia.

 

Ribavirina

 

Infección respiratoria por virus sincitial (30).

 

* Destrucción de glóbulos rojos, que provoca anemia.

 

Rimantadina

 

Gripe (prevención).

 

* Menos efectos secundarios que la amantadina.

 

Ritonavir

 

Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana.

 

* Náuseas, vómitos, diarrea.

 

Saquinavir

 

Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana.

 

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Stavudina (d4T)

 

Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana.

 

* Lesión de nervios periféricos.

 

Trifluridina

 

Herpes simple (24) del ojo.

 

* Picor en los ojos.

* Hinchazón de párpados.

 

Vidarabina

 

Herpes simple (24) y herpes zoster (25). Infección ocular: aplicación directa. Infección cerebral: infusión intravenosa.

 

* Náuseas y vómitos. Temblor (infusión intravenosa).

* Lesión hepática y de médula ósea.

* Los efectos colaterales son menores cuando se usa de forma tópica.

 

Zalcitabina (ddC)

 

Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana.

 

* Lesión de nervios periféricos.

 

Zidovudina (AZT)

 

Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana.

 

* Tóxico para los precursores de las células sanguíneas de la médula ósea, que puede provocar anemia y problemas de la coagulación.

 

Fármacos antimicóticos

 

 

 

 

Anfotericina B

 

Amplia variedad de infecciones micóticas.

 

* Escalofríos, fiebre, dolor de cabeza y vómitos.

* Disminución de los valores de potasio en sangre.

* Lesión renal.

 

Fluconazol

 

Candida (31) y otras infecciones micóticas.

 

* Menos toxicidad hepática que el Ketoconazol.

 

Flucitosina

 

Infecciones por Candida (31) y Cryptococcus (32).

 

* Lesión renal y de médula ósea.

 

Griseofulvina

 

Infecciones micóticas de piel, pelo y uñas.

 

* Erupción cutánea.

 

Itraconazol

 

Candida (31) y otras infecciones micóticas.

 

* Menos toxicidad hepática que el Ketoconazol.

 

Ketoconazol

 

Candida (31) y otras infecciones micóticas.

 

* Bloquea la síntesis de testosterona y del cortisol.

* Toxicidad hepática.

 

FÁRMACOS ANTIVÍRICOS

 

Los fármacos antivíricos pueden actuar interfiriendo con cualquiera de los procesos por los que pasa un virus para replicarse (reproducirse): adhesión a la célula, incorporación a la misma, eliminación de su cubierta para liberar su material genético y creación de nuevas partículas víricas por parte de la célula.

 

Debido a que los virus sólo pueden replicarse dentro de las células y usan las mismas vías metabólicas que las células sanas, los fármacos antivíricos suelen ser más tóxicos para las células humanas que los antibióticos. Otro problema de éstos es que los virus pueden desarrollar resistencia a ellos con gran rapidez.

 

FÁRMACOS ANTIMICÓTICOS

 

Los fármacos antimicóticos pueden ser aplicados directamente en la zona donde se desarrolla una infección micótica en la piel u otra superficie, como la vagina o el interior de la boca. También pueden ser suministrados por vía oral o inyectados.

 

Por lo general, estos fármacos causan más efectos colaterales que los antibióticos. También suelen ser generalmente menos eficaces, por lo que las infecciones micóticas son difíciles de tratar y suelen hacerse duraderas (crónicas). El tratamiento suele durar varias semanas y debe repetirse de nuevo.

 

 

 

 

MANUAL MERCK DE INFORMACIÓN MÉDICA PARA  EL HOGAR - OCÉANO -

 

 

 

 

 

 

 

 

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GLOSARIO

 

ENDOCARDITIS BACTERIANA.- Infección bacteriana aguda o subaguda del endocardio, las válvulas cardíacas o ambas estructuras. Se caracteriza por la existencia de soplos cardíacos, fiebre prolongada, bacteriemia, esplenomegalia y embolización.

 

MENINGITIS.- Inflamación de las meninges producida por virus, tales como los virus Coxsackie, los poliovirus no paralíticos, los virus ECHO y el virus de la parotiditis.

 

PSEUDOMONAS.- Género de bactérias Gramnegativas que incluye varias especies que viven en el suelo y en el agua y algunos patógenos oportunistas, como Pseudomonas aeruginosa, que se aísla en heridas, quemaduras e infecciones de vías urinarias. Las pseudomonas llaman la atención por sus pigmentos fluorescentes y su resistencia a los desinfectantes y antibióticos.

 

RICKETTSIA.- Género de microorganismos que tienen características comunes a los virus y a les bacterias. También existen como parásitos similares a los virus, viviendo en el intestino de los  insectos, como por ejemplo los piojos. Por ello, si un hombre está infectado por piojos es probable que también  esté infectado por una forma de tifus transmitido por “Rickettsia prowazeki”. Las enfermedades producidas por rickettsias han sido responsables de muchas de las peores epidemias de la humanidad. Las diferentes especies se clasifican en función de la similitud de las enfermedades que ocasionan. El  grupo de la fiebre manchada incluye la fiebre de las Montañas Rocosas, la rickettsiosis pustulosa y otras; el grupo del tifus incluye el tifus epidémico, el tifus de los matorrales y el tifus murino, iy un grupo misceláneo que incluye la fiebre Q y la fiebre de las trincheras. Las enfermedades por rickettsias son poco frecuentes en los países donde se controlan las poblaciones de insectos y roedores.

 

RICKETTIOSIS PUSTULOSA.- Enfermedad aguda infecciosa leve provocada por rickettsia akari y transmitida de los ratones a los seres humanos por los ácaros. Se caracteriza por una lesión primaria costrosa asintomática, escalofríos, fiebre, cefaleas, malestar, mialgias y un exantema semejante a la de la varicela. Alrededor de una semana después del inicio de los síntomas, aparecen una lesiones maculopapulosas, aisladas y pequeñas, en cualquier parte del cuerpo.

 

CLORANFENICOL.- Antibacteriano y antirrickéttsico prescrito para el tratamiento de una amplia variedad de infecciones graves.

 

TETRACICLINA.- Antibiótico de amplio espectro prescrito para el tratamiento de numerosas infecciones por bacterias y rickettsias.

 

MENINGOCOCUS.- Bacteria del género Neisseria meningitidis, diplococo inmóvil gramnegativo (12) presente habitualmente en la nasofaringe de portadores asintomáticos, que puede producir septicémia o meningitis cerebroespinal epidémica.

 

ENDOCARDITIS.- Trastorno que afecta al endocardio y las válvulas cardíacas, caracterizado por lesiones producidas por diversas enfermedades. Todos los tipos de endocarditis, sin tratar, son rápidamente mortales.

 

LEUCÉMIA.- Neoplásia maligna de los órganos hematopoticos que se caracteriza por la sustitución dificultosa de la médula ósea por precursores leucocitarios proliferantes, por un número y unas formas anormales de leucocitos inmaduros en la circulación, y por infiltración de los nódulos linfáticos, bazo, hígado y otras localizaciones. El origen de la leucemia no es claro, aunque puede ser el resultado de la exposición a radiaciones ionizantes, benzeno u otros agentes químicos tóxicos para la médula ósea. La leucemia se clasifica dependiendo de las células que predominan en la proliferación, su curso clínico y la duración de la enfermedad. La leucemia aguda suele tener un comienzo súbito, evolucionando rápidamente a partir de signos precoces como fatiga, palidez, pérdida de peso, facilidad para la aparición de hematomas, hasta fiebre, hemorragias, dolor óseo o articular e infecciones repetidas. La leucemia crónica se desarrolla lentamente y la aparición se signos similares a los de la forma aguda de la enfermedad pueden retrasarse durante años.

 

HEMATOPOTICO.-  Relacionado con el proceso de formación y desarrollo de los diferentes tipos de células sanguíneas.

ANTIBIÓTICO.-  Dícese de la sustancia química producida por un ser vivo o fabricada por síntesis, capaz de paralizar el desarrollo de ciertos microorganismos patógenos (acción bacteriostática), o de causar su muerte (acción bactericida). Los antibióticos se llaman de amplio o de reducido espectro según sean activos contra grupos grandes o pequeños de gérmenes. Aunque la existencia de la antibiosis es conocida desde antiguo, fue Flemming, con su descubrimiento de la penicilina, quien dio un paso de gigante en este terreno.

 

BACTERIA.- Cualquiera de los pequeños microorganismos unicelulares de la clase Esquizomicetos. Este género tiene diferentes morfologías, pudiendo ser esféricos (cocos), con forma de bastones (bacilos), espirales (espiroquetas) o con forma de coma (vibrios).

 

GRAMNEGATIVO.- Que presenta el color rosado de la contracoloración utilizada en el método de Gram (médico danés) de tinción de microorganismos. Esta propiedad es un método fundamental para identificar organismos en microbiología. (Ver también grampositivo).

 

ESCHERICHIA COLI.- Especie del género Echerichia (familia Enterobacteriacea); son bacilos cortos, anaerobios facultativos, móviles o inmóviles, gramnegativos, formadores de gas, que fermentan la glucosa y la lactosa; son ubicuos en el suelo, el agua y las heces. Esta bacteria es un componente importante de la flora intestinal fisiológica del hombre (y de diversos vertebrados; es el indicador adecuado de contaminación fecal de las aguas), puede actuar como agente patógeno facultativo en procesos extraintestinales. Se distinguen varios serotipos en función de los antígenos O y H; es un material de investigación en bioquímica, genética y biología molecular, entre otras.

 

KLEBSIELLA.- Género de diplococos en forma de pequeños bastones rechonchos, con extremos redondeados. Existen varias enfermedades respiratorias, como bronquitis, sinusitis y algunas formas de neumonía, que están producidas por la infección por distintas especies de Klebsiella.

 

SÍFILIS.- Lúes venérea: enfermedad infecciosa, crónica, provocada por Treponema pallidum, que se transmite casi siempre directamente por contacto sexual, pero también indirectamente por transfusión de sangre, herida abierta, etc., y por vía transplacentaria (sífilis congénita). Por regla general presenta fases características.

 

ENFERMEDAD DE LYME.- Infección inflamatoria recurrente aguda, producida por una espiroqueta Borrelia burgdorferi transmitida por garrapatas. El proceso fue descrito en principio en Lyme, Connecticut (EE.UU). Se afectan sobre todo las rodillas y otras grandes articulaciones y las articulaciones temporomandibulares, con inflamación y tumefacción local. A menudo las manifestaciones articulares están precedidas por escalofríos, fiebre, malestar general y una erupción cutánea eritematosa anular en expansión. A veces se asocian otros procesos como anomalías en la conducción cardíaca, meningitis aseptica y parálisis de Bell.

 

PROSTATITIS.- Inflamación aguda o crónica de la glándula prostática, habitualmente como consecuencia de una infección. El paciente se queja de quemazón, poliquiúria  y urgencia.

 

GONORREA.- Enfermedad frecuente de transmisión sexual, que afecta principalmente al tracto genitourinario y, en ocasiones, a la faringe, conjuntiva o recto. La infección es el resultado del contacto con una persona infectada o con secreciones que contienen el organismo causal, Neisseria gonorrhoeae. Son características las uretritis, la disuria, la secreción uretral o vaginal purulenta verde-amarillenta, el meato urinario rojo o edematoso y el prurito, quemazón o dolor alrededor del orificio vaginal o uretral.

 

SALMONELLA.- Género de bactérias móviles, gramnegativas, en forma de bastón, en el que se incluyen las especies que provocan la fiebre tifoidea, la fiebre paratifoidea y algunas formas de gastroenteritis.

 

ABSCESO.-  Cavidad que contiene pus y está rodeada por tejido inflamado; se forma como consecuencia de una supuración en una infección localizada (típicamente una infección estafilocócica). Generalmente se produce la curación cuando el absceso drena o es sometido a una incisión.

 

TUBERCULOSI.- Infección granulomatosa crónica causada por un bacilo ácido resistente, Mycobacterium tuberculosis, transmitido generalmente por inhalación o ingestión de gotas infectadas y que habitualmente afecta a los pulmones, aunque también produce infección en otros sistemas orgánicos por otras vías de transmisión. Los síntomas precoces de la tuberculosis pulmonar son apatía, dolor torácico vago, pleuritis, anorexia, fiebre y pérdida de peso. A medida que la enfermedad progresa se desarrollan sudores nocturnos, hemorragia pulmonar, expectoración purulenta y disnea. El tejido pulmonar reacciona al bacilo produciendo células protectoras que engullen al organismo causal, formándose tubérculos. Si no se trata, los tubérculos aumentan de tamaño y se fusionan para formar grandes tubérculos que sufren caseificación y finalmente se desprenden a las cavidades pulmonares. La hemoptisis se produce como resultado de la diseminación cavitaria. La exploración física revela estertores apicales, sonidos bronquiales anfóricos, disminución de la movilidad respiratoria y, en casos avanzados cianosis.

 

VAGINITIS.- IInflamación de los tejidos vaginales, como, por ejemplo, la vaginitis por tricomonas.

 

LEPRA.- Enfermedad contagiosa, crónica, producida por mycobacterium leprae, que puede adoptar dos formas, dependiendo del grado de inmunidad del huésped. La lepra lepromatosa, que se aprecia en los que tienen menor resistencia, afecta a muchos sistemas del organismo, con diseminación de placas y nódulos en la piel, iritis, queratitis, destrucción del hueso y cartílago nasal, atrofia testicular, edema periférico y afectación del sistema reticuloendotelial. Puede ocasionar ceguera. La lepra tuberculosa, observada en los de más resistencia, se manifiesta por un engrosamiento de los nervios cutáneos, con lesiones anestésicas en forma de placas cutáneas.

 

HERPES SIMPLE.- Infección causada por el Virus del Herpes Simple (VHS) que tiene afinidad por la piel y por el sistema nervioso y que habitualmente produce pequeñas vesículas llenas de líquido, transitorias, irritantes y a veces dolorosas. Las infecciones por VHS (herpes oral, herpes labial) tienden a aparecer en el área facial, especialmente alrededor de la boca y de la nariz. Las infecciones por VHS2 (herpes genital) generalmente se limitan a la región genital. Los síntomas iniciales de una infección por el virus del herpes simple consisten habitualmente en quemazón, hormigueo o sensación pruriginosa en los bordes de los labios o de la nariz en el intervalo de 1 o 2 semanas después del contacto con una persona infectada. Varias horas después se desarrollan pequeñas pápulas rojas en el área irritada, seguidas de una erupción de pequeñas vesículas, o ampollas de la fiebre, llenas de líquido. Varias vesículas pequeñas pueden confluir y formar otras de mayores. Las vesículas generalmente se asocian a prurito, dolor o molestias similares. Entre los demás efectos a menudo se incluyen fiebre moderada o adenopatías cervicales. En la semana posterior al inicio de los síntomas comienza la curación formándose una costra fina amarillenta sobre las vesículas.

 

HERPES ZOSTER.-

Infección aguda causada por el virus de la varicela-zoster (VVZ) que afecta fundamentalmente a adultos y que se caracteriza por el desarrollo de erupciones cutáneas vesiculares dolorosas que siguen el trayecto de los pares craneales o de los nervios raquídeos inflamados por el virus. La distribución del dolor y la erupción vesicular habitualmente es unilateral, aunque pueden estar afectados ambos lados del cuerpo. Se puede afectar cualquier nervio sensitivo, pero en la mayoría de los casos el virus tiende a invadir la raíz posterior del ganglio asociado a los nervios dorsales y trigémino. El dolor, que puede ser constante o intermitente, superficial o profundo, habitualmente precede a otros efectos y puede simular otras enfermedades como apendicitis o pleuritis. Entre los síntomas precoces se pueden incluir las alteraciones GI (Gastro Intestinales), el malestar, la fiebre y la cefalea. Las vesículas se desarrollan habitualmente a partir de pequeñas máculas rojas a lo largo del trayecto nervioso, y la piel de la zona es hipersensible. Todas las lesiones pueden aparecer en un período de horas, pero es más frecuente que se desarrollen gradualmente a lo largo de varios días. Las máculas se transforman en vesículas y, después de unos 3 días, se vuelven turbias, con residuos celulares.

 

Normalmente, al final de la primera semana, se forman las costras. Los síntomas pueden persistir durante 3 a 5 semanas, pero en la mayoría de los casos disminuyen después de las 2 semanas.

 

VARICELA.- Enfermedad viral aguda altamente contagiosa producida por un virus de la familia herpes, el virus de la varicela zoster. Afecta principalmente a niños pequeños y se caracteriza por la erupción de grupos de vesículas pruriginosas en la piel. La enfermedad se transmite por contacto directo con las lesiones cutáneas, o más frecuentemente, por la propagación de gotitas procedentes del tracto respiratorio de sujetos infectados, habitualmente en el período prodrómico o en los estadios precoces de la erupción. El líquido vesicular y las cicatrices son infectantes hasta que se secan por completo. La transmisión indirecta a través de personas no infectadas u objetos es rara. El diagnóstico se realiza generalmente mediante exploración física y las características de la enfermedad. El virus puede identificarse mediante el cultivo del líquido de las vesículas.

 

CITOMEGALOVIRUS: Síndrome de citomegalia .

 

SÍNDROME DE CITOMEGALIA.- Síndrome de WYATT, enfermedad por inclusiones citomegálicas, citomegalia infantil: enfermedad vírica de presentación intrauterina (por infección diaplacentaria), pero también postural, sobre todo en la primera infancia, en la que se presentan grandes corpúsculos de inclusión intranuclear e intraprotoplasmática en las células epiteliales; según la localización principal se distinguen un tipo (espino) cerebral, hepático, gastrointestinal, pulmonar, de las glándulas salivales y un tipo generalizado. La enfermedad prenatal es asintomática o conduce al aborto precoz, muerte intrauterina o a la infección citomegálica generalizada, encefalitis con ulteriores calcificaciones cerebrales, convulsiones, parálisis, oligofrenia, microcefalia, hepatosplenomegalia sin o con ictericia (icterus neonatorum gravis con enfermedad hemolítica del recién nacido, y también con eritroblastosis, púrpura trombopénica), diarreas y neumonías focales. Las enfermedades adquiridas después del parto (también mediante transfusiones sanguíneas y trasplantes) pueden cursar asintomáticas o con las manifestaciones descritas, con hepatitis benigna, linfadenitis o con síntomas similares a la mononucleosis, con brotes febriles; las formas postnatales casi siempre curan en tres semanas, sin secuelas. El germen causal es el citomegalovirus, del grupo herpes, que morfológicamente es similar al virus del herpes simple y es sensible al frío intenso y al éter, se inactiva a temperatura de 56 º C en 10 – 20 minutos e induce la formación de anticuerpos neutralizantes y fijadores del complemento.

 

LEUCÉMIA DE CÉLULAS PELUDAS.-  Neoplasia poco frecuente de los tejidos hematopoyéticos, caracterizada por pancitopénia, esplenomegalia masiva y por la presencia en sangre y médula ósea de células reticulares con numerosas proyecciones finas en su superficie. Esta enfermedad aparece habitualmente en la quinta década de la vida, a menudo con un inicio insidioso y un curso variable caracterizado por anemia, trombocitopenia y equimosis espontáneas.

 

SARCOMA DE KAPOSI.- Neoplasia maligna, multifocal, de células reticuloendoteliales, que comienza en forma de pápulas blandas, marrones o púrpura en los pies, que se diseminan lentamente por la piel y dan metástasis ganglionares y viscerales. Se asocia en ocasiones a diabetes, linfomas malignos, SIDA y otros procesos.

 

SINCITIAL.- Relativo a un sincitio.

 

SINCITI.-  Grupo de células en las cuales el protoplasma de una célula se continúa con el de las adyacentes.

 

CANDIDA.- Género de hongos levaduriformes que incluye al patógeno común Candida albicans.

 

CANDIDA ALBICANS.- Hongo microscópico primitivo semejante a las levaduras y presente habitualmente en las mucosas de la boca, del tracto intestinal y de la vagina, así como en la piel de sujetos sanos. Bajo ciertas circunstancias pueden producir infecciones superficiales en la boca o vagina, y con menos frecuencia una infección sistémica grave y una reacción tóxica.

 

CRIPTOCOCOSI.-  Enfermedad infecciosa causada por el hongo Cryptococcus neoformans, que se propaga desde los pulmones al cerebro y sistema nervioso central, piel, sistema esquelético y tracto urinario. Los síntomas iniciales pueden consistir en tos y otras manifestaciones respiratorias, ya que los pulmones son el primer punto de localización de la infección. Después el hongo se extiende a las meninges, desarrollando síntomas neurológicos que incluyen cefaleas, visión borrosa y dificultad para hablar.

 

TIFUS.-  Grupo de enfermedades infecciosas agudas causadas por varias especies de rickettsia y transmitidas habitualmente desde roedores infectados a los seres humanos por la picadura de piojos, pulgas, ácaros y garrapatas. Todas estas enfermedades se caracterizan por cefalea, escalofríos, fiebre, malestar y un exantema  maculopapular.

 

TIFUS MURINO.- .- Infección aguda por arbovirus, producida por “Rickettsia typhii”, transmitida por la picadura de una pulga infectada. La enfermedad es similar al tifus epidémico, pero menos grave. Se caracteriza por cefalea, escalofríos, fiebre, mialgia y exantema. Hacia el quinto día aparece un exantema maculopapular rojo oscuro, principalmente en el tronco, que dura entre 4 y 8 días.

 

SEPTICEMIA.- Infección generalizada en la cual existen gérmenes patógenos en la corriente sanguínea circulante, diseminados a partir de una infección localizada en cualquier parte del cuerpo. Las características de la septicemia son: fiebre, escalofríos, postración, dolor, cefalea y náuseas o diarrea.

 

POLAQUIÚRIA.- Signo clínico consistente en la necesidad de orinar frecuentemente, pero eliminando apenas unas gotas de orina en cada micción. Aparece principalmente en cistitis, enfermedades prostáticas, enuresis latente, cáncer de vejiga urinaria y al principio del embarazo.

 

PRÓDROMO.-  1. Signo precoz de un proceso o enfermedad en evolución. 2. Fase más precoz de un proceso o enfermedad en evolución.

 

PANCITOPÉNIA.- Trastorno caracterizado por una notable reducción del número total de elementos celulares de la sangre, hematíes, leucocitos y plaquetas.

 

EXANTEMA.- Erupción cutánea que puede tener las características diagnósticas específicas de una enfermedad infecciosa. La varicela, el sarampión, la roseóla infantil y la rubéola suelen caracterizarse por un tipo de exantema especial.

 

GRAMPOSITIVO.- Que conserva el color violeta del tinte utilizado en el método de Gram (médico danés) de tinción de microorganismos. Esta propiedad es un método fundamental para identificar organismos en microbiología.

 

 

 

 

Diccionario MOSBY de medicina y ciencias de la salud

 

 

 

 

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