|

Las diferentes partes del cuerpo estan representadas en
el iris.
Introducción a la
Iridología 2
História de la
Iridología 2
Mapa iridológico 2
Exploración del iris 2
Calidad del iris 2
Tipos de iris 2
Interpretación de los signos del iris 2
Marcas
y formaciones 2
|
En el
iris
encontramos representados todos y cada uno de los órganos y partes del cuerpo.
Estos se encuentran localizados en zonas bien definidas del
iris.
El diagnóstico por el iris es una ciencia
basada en la observación según la cual cualquier alteración del organismo se
ve reflejada por vía
refleja nerviosa
en el
iris,
donde queda registrada. Esto sucede debido a que el
iris
contiene gran cantidad de minúsculos filamentos nerviosos que reciben
“impresiones” de todo el sistema nervioso del organismo. Para la Medicina
Natural la Iridología
viene a ser
un registro dónde se encuentra la información patológica del paciente. De esta
manera, “leyendo” los códigos impresos en el
iris
se puede determinar la constitución y resistencia del organismo, la debilidad
o fortaleza congénita, las partes
con más predisposición a la disfunción, las alteraciones que hay en el organismo, así como
el origen de los diferentes síntomas que formen el cuadro
patológico.
Hay una estrecha conexión entre los iris de los ojos de una
persona y sus centros nerviosos. En el iris se registran de
manera totalmente fiable los procesos morbosos que afectan a las diferentes
partes del cuerpo. Una de las maneras más fiables de reconocer las
disfunciones orgánicas es el examen del iris
del ojo realizado por profesionales capacitados.
Según Peczely (descubridor
de la
Iridología) “es la
ciencia que revela los desórdenes funcionales del cuerpo humano por
alteraciones del tejido del iris,
círculos
concéntricos,
oscurecimiento, nubes y
decoloraciones del iris
del ojo”.
Volver al inicio
El húngaro
Ignaz
Von
Peczely es considerado
el
descubridor, de esta
ciencia médica. Este personaje, a la edad de diez años (año 1836) y mientras
jugaba con un búho vivo, observó
que éste, al romperse la pierna y en sus esfuerzos por huir, le aparecía una
raya en el iris,
exactamente a la zona media inferior del iris.
Este niño, siguió el proceso de curación de la fractura y la incidencia de esta
en el iris.
Una vez la pierna del animal estuvo completamente
curado comprobó que la
tacha inicial se había convertido en una mancha blanca. Con esta observación,
Peczley hipotetitzó sobre la
posibilidad de conexión entre los accidentes del cuerpo y el
iris,
sobre el hecho que éstos queden impresos en el iris
y así descifrar lo sucedido, por la observación
iridológica.
Peczley fue observando
el iris
a centenares de personas a lo largo de los siguientes años, con lo cual fue
elaborando gráficos de situación y su correspondencia con las enfermedades o
lesiones corporales. Esta tarea fue realizada durante el periodo que pasó a la
prisión acusado de prácticas revolucionarias.
Una vez liberado siguió sus estudios de medicina y pasó a ser interno en las
salas del hospital de la facultad, dónde tuvo la oportunidad de ir constatando
sus teorías, comprobando las marcas que dejaba la enfermedad antes y
después de ser
curada.
Hace públicos sus diagramas del ojo y asienta las bases del que se
convertiría en una nueva ciencia: la
iridodiagnosis.
Para Peczely el iris
hace las funciones de un radar, que detecta las enfermedades y las
"anota" mediante filamentos nerviosos, fibras musculares y minúsculos
vasos sanguíneos en
forma de signos, marcas y coloraciones.
El doctor Schlegel (primer
discípulo de Peczely), publicó dos
obras sobre el diagnóstico de las enfermedades por el
iris.
Más tarde, el sacerdote sueco
Liljequist, interesado
en el nuevo arte de diagnóstico, descubrió que existía una relación entre la
coloración amarillenta de sus ojos y el envenenamiento crónico por la quinina que había
tomado por la malaria. Este hecho hace que se interese por estudiar otras
coloraciones producidas por la ingestión de drogas. Los nuevos descubrimientos
le impulsan a rehacer los antiguos gráficos de
Peczely, y se
describen por primera vez los signos, marcas y colores que indicaban
el envenenamiento por medicamentos. Estos registros en el iris son debidos a los
residuos de los medicamentos, puesto que después de su ingestión no son
expulsados totalmente por los riñones, intestinos, piel, etc. De esta manera,
se reflejan en el iris
las substancias extrañas de los tejidos de l’organismo. Estos
tóxicos, provocan en el organismo un
enrarecimiento de la
sangre y dificultan los procesos vitales.
Volver al inicio
Un mapa iridológico consiste en una representación gráfica de las zonas del
iris
correspondientes a cada órgano, sistema o región del cuerpo humano. Este mapa nos permitirá determinar la
topografía del ojo.
En centro del mapa está la
pupila, la cual cambia de
tamaño en función del grado de dilatación
establecida por la cantidad de luz, por distancia
de l’objeto que se mira, por intoxicaciones o por defectos
orgánicos.
A partir de la pupila se pueden determinar en el iris diez zonas concéntricas:
1. Encéfalo: Situado en la región superior y
central.
2.
Pulmón: Localizado a la zona mediana externa de
los dos
iris.
3.
Corazón: Junto a la área pulmonar del ojo izquierdo y a
la parte interior de esta.
4.
Hígado: Se encuentra en el
iris derecho, en la región inferior y
externa, por debajo de la línea horizontal media.
5.
Bazo: En el mismo sitio que el hígado pero en el iris
izquierdo.
6.
Extremidades inferiores: Situadas en la parte
inferior y central de ambos
ojos.
7.
Riñones: En la parte externa de la área de las extremidades.
8.
Aparato digestivo: Se sitúa rodeando a la pupila.
9.
Sistema Nervioso Simpático: Se encuentra por fuera de la área digestiva.
10. Piel: Localizada en la región externa periférica del iris,
rodeándolo en toda su circumferencia.
El siguiente esquema de la topografía del
iris del
Dr
Jensen nos muestra la localización de todos
los órganos y áreas del organismo humano
además de las diez zonas concéntricas
anteriormente descritas.

Volver al inicio
Exploración del iris
El iridólogo
observará y aplicará una serie de normas cuando examina el iris de los pacientes.
Hará falta que el paciente se siente de cara a la luz, en caso de ser el examen
a la luz del día, para proporcionar la claridad necesaria y apreciar con minuciosidad los
detalles. Una luz demasiado intensa contrae la pupila.
Lo más frecuente es realizar el examen con luz eléctrica, con lo cual se puede
dirigir el proyector de luz directamente al ojo.
Una vez iluminado el iris,
con una lupa o lente de aumento se procederá a una inspección detallada del
mismo. Ésta puede durar más o menos tiempo, dependiendo de la claridad con que
se vean las señales, pero siempre se tendrá que hacer molestando mínimamente al
paciente. Durante este reconocimiento, se buscarán datos de diagnosis.
Datos de diagnosis:
 |
Color
|
 |
Textura
|
 |
Rosario
linfático |
 |
Anillos
nerviosos
|
 |
Corona
simpática
|
 |
Cerco de
crostas
|
 |
Manchas psóriques
|
 |
Lagunas
|
 |
Criptas
|
Volver al inicio
La calidad del iris
depende principalmente de dos condiciones: el color y la densidad. La densidad
se refiere a l’estructura del tejido o trama del iris
y a su calidad.
Es extremadamente difícil describir de palabra o representar gráficamente la
gran cantidad de clases de colores y densidades existentes en el iris. Es
por este motivo
que la práctica en la observación de diferentes iris de animales y
personas sanas de varias edades, es la mejor manera de estudiar y reconocer los
grados de calidad del iris.
Color
El color del iris
nos indica rasgos hereditarios y representa el grado de purezas e impurezas,
impregnación mórbida en la sangre y
en los tejidos.
Sólo hay dos colores normales de iris:
el azul cielo y el marrón avellana claro, y los dos tienen que ser brillantes.
Lo que sucede en los iris de color azul
cielo es que las células cromofóricas del
estroma
(tejido
conectivo) no están pigmentadas, pero adquieren sobre el fondo oscuro del epitelio
una coloración azul cielo suave, brillante, y uniforme. Esto es debido a que reflejan sólo una
porción de los rayos de onda corta
que se ven azul de forma
brillante.
A los iris de color avellana
claro, las células cromofórcas del estroma
contienden un pigmento moreno, que es el que conferirá al iris
su color marrón claro avellana y brillante.
Densidad
Este es el factor más importante para determinar la calidad del iris,
puesto que está relacionado con la constitución del individuo. Con la
densidad del iris se
representa el grado de integridad o perfeccionamiento de los tejidos y órganos
del cuerpo y nos da la medida de
la vitalidad, tono, poder de resistencia y poder recuperador.
Esta característica se refiere al grado de regularidad y solidez que
presenta el tejido del iris. Se encuentra
reflejada a la trama fibrosa, y es pues independiente del color y de la
presencia de signos y manchas en el iris.
Podemos encontrar iris con una densidad
o constitución del iris buena o
superior que contengan grande número de signos e impregnaciones; o a la
inversa, densidades débiles o malas sin señales remarcables de signos, manchas
e impregnaciones. Pese a esto, son preferibles los primeros tipos d’iris,
puesto que los individuos con este tipo de constitución reaccionarán mucho más
fácilmente y también de manera más rápida a los tratamientos que podamos
aplicar.
Densidad normal : El tejido de la capa superficial está bien desarrollado y la
colocación de las fibras es ordenada y perfecta. Las fibras radiadas d’este
tipo d’iris
hacen un tejido homogéneo claramente perceptible. La superficie endotelial, que cubre
la capa anterior de tejido
iridiano, se encuentra
limpia, presentando una superficie lustrosa. Este sería
l’iris
ideal de l’individuo.
Densidad defectuosa : Una densidad defectuosa es aquella en la que las fibras
nerviosas y musculares del tejido
irídico están colocadas
y desarrolladas irregularmente, desviadas, mezcladas, formando en algunas
arias fibras juntas y en otros separadas, dando l’aspecto de sombras oscuras. Generalmente, algunos iris tienen la
superficie difundida y están salpicados de grúmulos con aspecto
gelatinoso. Todos estos iris defectuosos entes
indican la pobreza general del tejido orgánico y su impregnación, así como
también acusan un relajamiento de la
vitalidad orgánica y una
dificultad para la resistencia y la recuperación del organismo.
Volver al inicio
El
conjunto de observaciones hechas sobre la densidad y el color del iris,
darán al iridólogo
datos sobre la calidad de la constitución orgánica del individuo, así como de
las lesiones orgánicas y las adquiridas. Con esto tendrá información para
formular un primer diagnóstico bien fundamentado respecto a los siguientes
elementos:
 |
Fuerza de
la energía vital y su duración
|
 |
Poder
de la energía vital durante el estado agudo, subagudo, crónico o
destructivo
|
 |
Poder de
recuperación de la energía vital para lograr la salud.
|
Ahora
bien, muchas veces, individuos con una constitución débil que se muestra en su iris, pero con buen régimen
de vida, una dieta equilibrada en la alimentación, una buena higiene
respiratoria y corporal y una moral alta, pueden sobrevivir a otros que
tienen una constitución vigorosa pero que por desgracia
malgastan el poder de su energía vital.
Así pues, para el médico por lo general y para el médico naturista en
particular, es muy importante determinar la constitución orgánica del individuo mediante el color y la densidad de la textura del iris,
puesto que con estos datos ya posee una buena aproximación a como tendrá que
ser el tratamiento a seguir para recobrar la salud y mantenerse en ella.
Para que el examen del ojo ofrezca datos valiosos al iridólogo, tendrá que
saber interpretar exactamente todas las señales de anormalidad orgánica que
puede encontrar en el iris. Esto
evidentemente, sólo se adquiere gracias a la experiencia y al estudio
continuado.
Volver al inicio
Interpretación de los signos del iris
Ninguna enfermedad se produce de pronto, sino que se va estableciendo poco a
poco, pasando a lo largo de su evolución por diferentes estados.
Para que cualquier proceso patológico se manifieste, hace falta una
predisposición, un periodo de latencia y por último un periodo de clara
explosión sintomática en forma aguda o crónica.
Con el examen del iris
se pueden determinar cuatro grados patológicos:
1 . Predisposición heredada o congènita
Manifestada por oscurecimiento a las
zonas de los órganos, separaciones de las fibras iridianas y pérdidas
de substáncia en la zona de los órganos, en forma oval generalmente.
Todo esto nos viene a decir que los correspondientes órganos de los padres
estaban enfermos o debilitados
2 . Inflamación aguda
No siempre se muestran marcas irídicas en la fase
aguda, pero cuando éstas son visibles tienen una apariencia blanquecina en los
órganos a los que afecta.
3 . Estado crónico
Este estado se refleja a través de
líneas, manchas y bandas oscuras en las zonas de los órganos afectados,
producidas por recargo degenerativo de
pigmento de melanina en las células
del estroma
del iris.
Hay que decir, que cuando una enfermedad pasa del estado agudo al crónico,
los signos blancos del primero se van mezclando poco a poco con líneas y
sombras oscuras, hasta el predominio total de éstas. Esto sucede sobre
todo si por deficiencias vitales o por tratamientos supresivos de síntomas
se aborta la marcha aguda del proceso.
4 . Estado destructivo
Al final de las enfermedades de mal pronóstico, así como traumatismos y heridas
quirúrgicas, los fenómenos destructivos producen al diafragma del iris
signos y puntos negruzcos que son
devidos a la destrucción de las fibras superficiales permitiendo ver la capa epitelial que hay
detrás.
A veces el iris
no refleja fielmente la
importancia de una inflamación o lesión orgánica. Esto es así sobre todo en
ciertos iris azules, las
células cromatóforas de los
cuales no tienen capacitado de formar pigmento melàninic. Ahora bien,
también puede ocurrir que falte transmisión nerviosa y de ahí que no se
manifiesten las marcas en el iris.
Entonces sucede que el estado morboso se traduce en un enturbiamiento y
oscurecimiento general
del iris
pareciendo al observado en los estados diatésicos o
de intoxicación alimentaria general.
Volver al inicio
[Basado en el material del Dr. Bernard Jensen]
Lesiones:
- Lesión abierta: Es aquella marca que tiene uno de los extremos abierto y
el otro generalmente cerrado. Indica que el tejido correspondiente está activo
y las funciones nutritiva, circulatoria y
metabólica ocurren
lentamente.
- Lagunas: Son las lesiones cerradas en sus dos extremos y reflejan un
estado de encapsulación.
- Criptas: Son lesiones
de medida pequeña, cerradas y generalmente muy oscuras, a su tope
externo a menudo se encuentra una línea blanca que las rodea. Esto es muestra
de que se ha formado tejido de cicatrización para
favorecer la encapsulación.
Rayos solares: Líneas
alargadas y oscuras que se proyectan desde el centro hacia la periferia
como si se tratara de los radios de una rueda. Por
lo general se originan en la banda iridológica del
sistema nervioso autónomo e indican que el intestino está intoxicado y
funciona con lentitud (estrechamiento). Frecuentemente muestran intoxicación parasitária
en el intestino.
Anillos nerviosos: Estas marcas señalan tensión nerviosa excesiva y se forman
por un encurvamiento de las fibras del iris.
Estos anillos concéntricos o segmentos de arcos varían de intensidad desde la
irritación del estado agudo cuando son blancos, hasta el estado crónico cuando
son oscuros. Los anillos
gruesos indican que hay una necesidad de descanso. Según donde se
encuentran estos anillos se puede determinar cuáles son los tejidos más
afectados.
Cercamientos escamosos: Se
presentan en la periferia del iris,
que refleja recubrimiento
o bulto del cuerpo (piel, cabello y uñas). Aparecen como una área oscurecida
que puede ser sólo a la periferia o
rodeándolo
completamente, y además puede ser delgada y suave o bien profunda y fuerte. Si
el extremo escamoso es
oscuro, esto indica una piel poco activa que elimina lentamente, dejando
residuos tóxicos y deshechos metabólicos en la
misma. Hace falta tener presente que las substancias tóxicas pueden
penetrar fácilmente la piel cuando se expone a disolventes, fijadores, pinturas,
fertilizantes y otros elementos tóxicos.
Rosario linfático: Se localiza
en la zona iridológica de la
periferia dibujando semicírculos concéntricos. Esta marca aparece cuando la
circulación linfática se encuentra
entorpecida y sobrecargada de materiales de deshecho. En estos casos se
presentan pequeñas manchas, como si fueran nubecitas. Algunas
veces se pueden ver en la parte mas interna del iris,
pero es más frecuente encontrarlas en la parte más externa. Tienen apariencia
de collar de perlas o rosario. La intensidad de blancura de estas manchas
indica le existencia de actividad inflamatoria. Si
tienden al color amarillento o café, indican un estado crónico. Estas marcas
aparecen a causa de acumulación de mucosidades, contracturas
musculares, extirpación de amígdalas
y adenoides, tejidos linfoides, mal estado
de apéndice verniforme y de
bazo.
Anillo de sodio: Se trata de una marca en forma de anillo sólido y blanco a la
periferia, rodeando el iris.
Es una extensión de esclerótica
que se ha doblado por encima del extremo de la córnea. Su anchura va en función de la severidad de la
disfunción. Indica desequilibrio químico, sobro todo exceso de colesterol y triglicéridos, motivo
por el cual también se le denomina “anillo de colesterol”. Va acompañada por un
defectuoso metabolismo del calcio, ocasionando que este s’acumule a las
articulaciones en’sitio d estar disuelto. También se asocia a los depósitos de
sales inorgánicas al cuerpo y al endurecimiento de las arterias y la presión
sanguínea elevada.
Arco senil: en la parte superior y más externa del iris
(área del cerebro) encontramos esta marca en forma de arco que es indicativa
de edad adelantada. Tiene la apariencia de una porción del anillo de sodio, pero
esta indica un estado de anemia cerebral producida por una irrigación sanguínea
insuficiente al cerebro. Esto implica que los tejidos cerebrales no obtienen
los nutrientes que
requieren y los deshechos metabólicos no son
eliminados eficazmente. Tiene apariencia de un arco
blanquecino y borroso
que difumina los topes del iris
haciendo que parezca ovalado. Es más frecuente en los ancianos, pero también
se encuentra en gente joven.
Volver al inicio
|